Y yo iba por el sendero
en el cual me aseguraron:
- "No temas es el certero"
era de noche, no cualquier noche,
había lluvia en derroche,
lluvia única,
cada gota se convertía en espina
pero cada vez que caía se disolvía
parecía lastimarme mas no lo hacia.
siniestramente me di cuenta
que seres intentaban dañarme,
pero la madurez te enseña
a ser impermeable
nadie te callara,
nadie ni tan siquiera te tocara,
serás una vez mas
la niña que no esta dispuesta a callar.